Mali – 2000 –


Irene López de Castro: Malí

La libertad proviene del conocimiento, Irene López de Castro nos transmite ambas sensaciones a través de su pintura. Excelente dibujante, pintora con nítida seguridad en lo que hace, Irene nos transporta a su universo de Malí, con fuerza, con dulzura, con la nostalgia y la magia que envuelve a los pueblos a orillas del río Níger.

Conozco a Irene, he seguido su trayectoria artística desde hace casi 15 años, desde el principio me atrajo como artista y como persona, hay algo especial en ella y ese algo se materializa en su obra, ya sea pintura, dibujo o fotografía. En un momento crucial de su carrera en la facultad de Bellas Artes de Madrid todo su pensamiento y su capacidad artística se vieron sacudidas por el conocimiento, las imágenes y la vida de los pueblos que visitó a orillas del Níger en la república de Malí. Conoció sobre el terreno toda la plasticidad de un universo auténtico que tiene todo el color, la atmósfera y la emoción de ese atractivo mundo que evoca la epopeya de la exploración del África.

Es difícil que la pintura de Irene sea superada por alguna otra imagen de aquellos lugares, que nos lleve hasta aquellas gentes, hasta aquel río, a percibir aquel clima. Cuando me quedé solo en su estudio contemplando su obra, me pareció sentir algo de ese mundo, algo del sentimiento que mueve a Irene a pintar con esa fuerza y ese amor que consigue transmitir en su pintura. Los retratos son conmovedores, te miran, respiran, parecen amarte. Los paisajes y los mercados parecen tener hasta sonido, en unos casos el viento, el calor, en otros casos el bullicio.

Viendo esta pintura nos sentimos bien, eso me parece importante, la pintura de Irene López de castro es la de una pintora importante, sincera, real, tiene fuerza y valor y contemplarla aumenta nuestra pasión por el arte.

Pedro Saura Ramos
Fotógrafo  y profesor de la facultad de Bellas Artes de Madrid